El bebé que come papel es peligroso

Seattle Children’s cumple con las leyes federales y otras leyes de derechos civiles aplicables y no discrimina, excluye a las personas ni las trata de forma diferente por motivos de raza, color, religión (credo), sexo, identidad o expresión de género, orientación sexual, origen nacional (ascendencia), edad, discapacidad o cualquier otra condición protegida por las leyes federales, estatales o locales aplicables. La ayuda financiera para los servicios médicamente necesarios se basa en los ingresos de la familia y en los recursos del hospital y se proporciona a los niños menores de 21 años cuya residencia principal esté en Washington, Alaska, Montana o Idaho.

Un bebé de 7 meses se ha tragado un papel

No pasa nada siempre que haya sido sólo un poco. Pero en el futuro, si te preocupa que tu hijo se trague algo, debes llamar a la línea telefónica de control de intoxicaciones. Ellos te dirán qué hacer ante cualquier cosa que tu hijo haya ingerido.

Mi hija ha comido e ingerido una tonelada de papel, toallas de papel, servilletas, pañuelos, etc. Parece que siempre consigue un rincón antes de que podamos quitárselo. A menos que sea tinta de un periódico o algo así, tu hija debería estar bien.

Un poco de papel no hace daño a nadie. Cuando mi hijo tenía 2-3 meses, no recuerdo exactamente, teníamos un viejo sofá que había sido el mueble “bueno” de mis suegros. Estaba relleno de plumas, que se salían de los cojines. Un día estaba sentada en el sofá con mi hijo en el regazo y una de estas plumitas se posó justo debajo de su nariz. Antes de que pudiera quitársela, la inhaló. Llamé a la consulta de nuestro pediatra y la enfermera me dijo que simplemente bajaría por su garganta hasta su tracto digestivo, que no era para tanto. Pero finalmente nos deshicimos de ese maldito mueble después de eso.

Mi bebé comía papel con tinta

Supe que algo iba mal cuando mi hijo de dos años empezó a comer papel. No se limitaba a morder los libros, sino que masticaba y tragaba el papel. Su médico primero lo descartó como una fase, pero luego empezó a comerlo hasta el punto de vomitar, y también empezó a comer loción. Finalmente, unas semanas antes de su tercer cumpleaños, el médico reconoció que algo iba mal.

No es raro que los bebés y los niños pequeños exploren su mundo con la boca. Los bebés suelen encontrar cosas que masticar cuando les salen los dientes nuevos. La pica es un trastorno que va más allá de los comportamientos normales y saludables del desarrollo. Se caracteriza por el ansia de comer o llevarse a la boca sustancias no nutritivas durante al menos un mes, comenzando cuando los niños tienen alrededor de 18- 24 meses. Es habitual que los niños con dificultades mentales muestren un comportamiento de pica. Los niños pueden tener pica con casi cualquier cosa, incluida la suciedad, el pelo, el hielo, el papel, los trozos de pintura, la tiza y la madera.

Hay varias teorías sobre por qué los niños pequeños y los preescolares desarrollan pica. El hambre, la deficiencia de nutrientes, la defensa contra las toxinas dañinas, el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) y el estrés emocional calmante se han relacionado con la pica.

Un bebé de 5 meses comió papel

No es raro que los niños reclamen atención, a veces actuando. Pero un comportamiento inusual puede indicar una afección subyacente grave. Una lectora, que ha pedido el anonimato, nos ha escrito preguntándose por qué su hijo de tres años come pañuelos de papel. ¿Es algo que debería preocuparla o una conversación podrá resolver el problema? Hemos preguntado a un experto.

Comer sustancias no nutritivas que no pueden clasificarse como alimentos, como barro, pintura, pegamento, pelo y, más concretamente, como en este caso, papel, se denomina pica y puede observarse tanto en adultos como en niños, pero es más frecuente en éstos. Se calcula que se da entre el 10 y el 30% de los niños de entre uno y seis años. El acto específico de comer papel se denomina xilofagia.

La mayoría de los niños entran en una fase en la que se meten en la boca todo lo que encuentran; es decir, exploran el mundo con la boca. Los bebés también encuentran cosas para masticar mientras les crecen los dientes. Estas tendencias puntuales no se etiquetan como pica ni se consideran un trastorno alimentario.